Viernes, 04 de julio de 2008
Son sorprendente las historias de que ocurrieron en Stalingrado.

Del libro La batalla de Stalingrado de William Craig, que está repleto de cartas personales y textos en primera persona de protagonistas de la batalla.

Los zapadores, "Sturmpioniere" con grandes bajas consiguieron poner en apuros a los Rusos. La 138 División del coronel Iván Liudnikov quedó atrapada en la orilla y defendía una franja de terreno de 400 metros de ancho por 100 de fondo hasta el Volga. Solo 6 de los 250 soldados del 118 regimiento Ruso logró salir con vida del combate con los zapadores delante justo de Liudnikov. Este sólo contaba con variso cientos de hombres e intentaron contactar con el cuartel general del 62 Ejercito . Cuando se consiguío el coronel Liudnidov habló con Chuikov que le prometió ayuda. El 14 de noviembre, chuikov informó al Cuartel general del frente: 

"Ya no llegan barcos. Hace tres días que no se producen entregas de abastecimientos. No se ha podido transbordar refuerzos y nuestras unidades están abocadas a una extrema escasez de municiones y provisiones. Los hielos flotantes han cortado completamente las comunicaciones con la orilla izquierda".

Agazapados  a los lados del barranco donde se guarecían los retsos mandados por Liudnikov, 4 hombres conocidos como el grupo de Rolik, desafiaban a los zapadores alemanes. Cuando estos se colgaban sobre la abrupta orilla y arrojaban bolsas con cargas de dinamita, los hombres de Rolik cortaban  los cables que colgaban ante ellos y los explosivos caían al Volga. El grupo disparaban contra los nazis mientras los hombres de Liudnikov oían con atención los ruidos de la batalla. Si los rolik estaban en silencio, todos temblaban, cuando se reanudaba el tiroteo los rusos cobraban nuevos alientos.

Sólo viendo un plano de la situación se puede hacer uno a la idea de la agonía de los rusos, los alemanes habían ocupado más del 90% de la ciudad.

Los hombres del 6.º ejercito alemán estaban cada vez mas cerca de las escarpadas orillas del Volga. El gigantesco almacén Univermag de la plaza roja , a poco más de un kilómetro de los ferris , fue capturado por los alemanes tras una feroz lucha y se convirtió en el centro de operaciones de general Paulus. Unos 5 kilómetros al sur, en las afueras de stalingrado, un enorme silo de trigo fue la escena de un terrible asedio que duro dos meses, con los defensores de la ciudad acosados, cada vez más cerca del agua. Hacia 1 de noviembre, los alemanes habían cortado el grupo de Chuikov en la orilla oeste en cuatro partes, con lo que la comunicación entre dichas partes se tuvo que hacer por la orilla este. El día 12 los alemanes llegaban al Volga, en la zona sur de la ciudad, pero la batalla resultaba ahora desalentadora, y tuvo un coste desmedido.
 

Publicado por LaBaracA @ 2:12
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